Tienes que escuchar: Brazalete negro
Por Gonzalo Pizarro Donoso
Hacemos poleras futboleras retro, pero también somos fanáticos del fútbol. Por eso consumimos películas, libros y podcast futboleros. En esta sección te recomendamos lo mejor de lo mejor, o te evitamos bodrios.
El Gol de Salvador Dalí
Brazalete Negro es el podcast que necesitas.
Se presentan como el true crime del fútbol y tiene toda la vibra de ese tipo de documentales.
Historias inconclusas, misteriosas, a veces imposibles que vuelven del olvido gracias al trabajo de los periodistas en Panenka, la extraordinaria revista de fútbol española que está cada vez más vigente.
No he escuchado todos los capítulos, pero para allá voy.
Quiero destacar dos que sirven como un resumen de lo que se puede encontrar en este podcast. El Primero es El surrealista gol de Salvador Dalí, una historia real y surreal al mismo tiempo. Un equipo de barrio de Barcelona, la Unió Esportiva Sant Andreu, necesita salvarse de la quiebra y la desaparición. Sin auspiciadores a los que acudir y con futbolistas al borde de judicializar las deudas que mantienen con ellos, el presidente del club sólo ve una opción de salvarse.
La solución es tan absurda como genial. Pedirle a Salvador Dalí que haga una pintura para el equipo, el equipo la podría subastar y así conseguir recursos frescos para sacar la cabeza de la guillotina.
¿Qué es lo más increíble de todo?
Que la apuesta funciona. El genio decide realizar el encargo y de esta manera apoyar al equipo de su ciudad. Pero ¿por qué lo hizo si el fútbol no significaba nada para él? Y más tarde ¿qué pasó con la pintura? ¿Se subastó? ¿Se vendió? ¿Dónde está?
El capítulo busca responder estas preguntas y lo hace con entrevistas, archivo y una muy buena forma de contar la historia.
Date una horita y escúchalo.
El Mundial del 30
Más que una investigación, este capítulo es una conversación entre Aítor Lagunas y Maxi Guerra. Maxi es uruguayo y maneja una cantidad de datos absurda del primer mundial de fútbol que se jugó en el mundo. Claro, el campeonato fue en su país natal y puede, además de entregar datos históricos, aportar con contexto geográfico y cultural que hacen aún más rico este episodio.
Alguna joyas que salieron a la luz en poco más de una hora de conversa:
- La mayoría de los futbolistas de la selección francesa de fútbol eran empleados de la Peugeot y debieron conseguir permisos de la empresa para ausentarse un mes para ir a jugar a Uruguay.
- Menos de 300 espectadores vieron el partido entre Bolivia y Yugoslavia. El encuentro tiene el récord de menos público en la historia de los mundiales. Difícil que se rompa.
- Bolivia jugó con camisetas blancas, cada futbolista llevaba bordada una letra en la parte frontal. Cuando los futbolistas se unían para hacerse las fotos oficiales podía leerse: Viva Uruguay.
- El capitán de Francia, Alexandre Villaplane, colaboró con los nazis durante la segunda guerra mundial. Cuando los alemanes fueron derrotados, fue capturado y fusilado. Habían pasado catorce años del mundial.
- La final de ese mundial se jugó con dos balones diferentes. El del primer tiempo propuesto por Argentina era de origen escocés y el del segundo tiempo, propuesto por Uruguay, era de origen inglés. ¿Por qué se hizo así? Porque ambas selecciones desconfiaban de la otra y no querían dar ventaja en ningún aspecto.
¿Suena bien, no? Este es el capítulo. Debes escucharlo.